¿De qué hablamos?

Se conocen unas 7.000 mil enfermedades en el espectro de las llamadas raras o poco frecuentes, y la gran mayoría están causadas por defectos genéticos. Dentro de las patologías genéticas de la visión se destacan las distrofias hereditarias de la retina, afectan a 1 de cada 3000 personas. Se trata de enfermedades graves y complejas, que producen incapacidad y ceguera.

La Administración de Alimentos y Medicamentos estadounidense (FDA, por sus siglas en inglés) aprobó el 19 de diciembre de 2017 la primera terapia génica para tratar una enfermedad hereditaria de la retina.

¿Por qué interesa este tema?

Aunque a nivel individual, estas “enfermedades raras” afectan un número reducido de personas, pero en su conjunto representan un 6%-8% de la sociedad, y por tanto merecen una consideración relevante a nivel sanitario. En el caso de las distrofias hereditarias de la retina, se trata de un grupo de enfermedades que plantean retos clínicos muy importantes, especialmente cuando la patología está en un estado avanzado. Además, estas enfermedades nunca han tenido tratamiento hasta la fecha, y siempre el accionar de los médicos para estos pacientes tuvo que ver, históricamente, con rehabilitación, y seguimiento, a la espera de una perdida visual lenta y progresiva, irreversible, de comienzo generalmente en la infancia. La aparición hace escasos meses de un “tratamiento de la causa” resulta muy prometedor, esperanzador, y es revolucionario para la medicina, un verdadero hito, así como fue la aparición de la penicilina…en su momento. Y hablamos de un tratamiento aprobado a nivel internacional, que supero las pruebas de eficacia y seguridad, con estudios científicos de rigor, y no de falsas promesas…

El desarrollo de terapias génicas es muy prometedor para tratar en el futuro otras enfermedades genéticas oculares.

¿De qué se trata?

La terapia consiste en utilizar virus terapéuticos diseñados y construidos en el laboratorio para introducir el gen correcto en la retina del paciente, con el fin de detener la progresión de la enfermedad. El tratamiento aprobado se llama Luxturna, y se basa en un virus genéticamente modificado que se aplica en la retina en pacientes que nacen con una forma específica de Amaurosis congénita de Leber (LCA) o con retinosis pigmentaria tipo 20, ambas patologías causadas por mutaciones en el gen RPE65.

Este es un ejemplo claro de medicina de precisión, una terapia diseñada y dirigida sólo a los portadores de mutaciones en RPE65. El tratamiento en base al virus modificado transporta a la retina del paciente una secuencia “correcta” de dicho gen. Este virus se “inyecta” en el ojo del paciente.

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El tratamiento produjo muy buenos resultados en las pruebas con pacientes, que recuperaron capacidad visual y pudieron realizar actividades antes imposibles, como leer, jugar, hacer deportes, andar en bicicleta y salir a la calle por la noche.

Si bien estamos hablando hoy en día, de tratamiento para un solo gen, de una sola enfermedad hereditaria de retina (cuando se conocen 260 genes causales de estas enfermedades), existen más de 40 terapias génicas actualmente en ensayo que avanzan en el camino para ser tratamientos potenciales.

¿Para qué enfermedades sirve?

Las distrofias hereditarias de la retina son una serie de enfermedades hereditarias (genéticas) de la retina que conducen a la degeneración de las células fotorreceptoras (conos y bastones) provocando una pérdida de visión más o menos importante, muchas veces grave, progresiva, dependiendo del tipo de afección. Las células de la retina no se regeneran, porque son células nerviosas, entonces su pérdida es irreversible. Ejemplo de ello son la Retinosis Pigmentaria, la Enfermedad de Stargardt, la enfermedad de Best, la Amaurosis Congénita de Leber, coroiderimia, acromatopsia, síndrome de Usher entre otras.

¿Qué síntomas tienen?

Disminución visual progresiva, alteración del campo visual, de la visión de colores y contrastes, fotofobia. El diagnostico clínico es difícil muchas veces, debido a que algunas de ellas pueden cursar con un examen de fondo de ojos normal, en sus inicios, y muchas veces comienzan son síntomas poco específicos. El médico debe estar muy atento, y sospecharlas ante una disminución visual de causa desconocida en la infancia.

¿Cómo es el manejo?

El paciente, en quien se sospecha este tipo de enfermedad, debe ser sometido a estudios que van desde lo simple y frecuente como un fondo de ojos, un test de colores, o un campo visual computarizado, pasando por estudios electrofisiológicos de retina, o angiografías, hasta lo más moderno y complejo, como es la secuenciación molecular. La secuenciación molecular es un estudio de laboratorio que permite dar con el gen específico que causa la enfermedad, y así poder caracterizarla con precisión.

El diagnóstico genético es un dato muy importante para lograr un diagnóstico diferencial. Afortunadamente, el advenimiento hace pocos años de las metodologías de secuenciación del genoma permitió analizar todos estos genes simultáneamente y de forma muy precisa. Identificar el gen y la mutación responsable es de especial importancia para el paciente y su familia porque permite asegurar el diagnóstico clínico, mejorar el pronóstico, identificar el patrón de herencia en la familia y alertar a los posibles portadores (asintomáticos). Más importante es el diagnostico genético hoy en día, considerando que HAY TRATAMIENTO ESPECIFICO.

Hablamos de estudios de laboratorio costosos, … sin embargo en Argentina, contamos hoy en día con la Fundación APNES, que tiene interesantes convenios con otras fundaciones y laboratorios internacionales, y esto nos permite gestionarlo en forma gratuita, o con menor costo, además de contar con un registro nacional de pacientes.

¿Cuál es la perspectiva futura?

Poder tratar una enfermedad genética, directamente solucionando su causa, el gen alterado, realmente cambia el paradigma de cómo hacer medicina. Existen trabajos científicos corriendo sobre otras medicaciones posibles para otras distrofias de retina.

Pero, también, existen investigaciones corriendo sobre potenciales tratamientos de terapia génica para enfermedades, no solo de la infancia, ni tan raras, como es el caso de la Maculopatia, o el Glaucoma. Imagine que en lugar de prescribir crónicamente una gotita que disminuye la producción de líquido en el ojo y baja así la presión ocular en el paciente con glaucoma, pudiera directamente eliminar el gen que desencadena ese aumento de presión. Implicaría solucionar el problema de raíz y definitivamente.

¿Qué es lo más importante?

  • Que hablar de terapia génica no es hablar de medicina del futuro sino de medicina del presente, porque hablamos de un tratamiento que está aprobado.
  • Que este tratamiento ha demostrado eficacia para estos pacientes con Amaurosis Congénita de Leber que estaban desahuciados, ciegos.
  • Que en Argentina contamos con herramientas para hacer diagnostico de esta enfermedad y otras enfermedades genéticas, al alcance de nuestros pacientes.
  • Que se abre una importante perspectiva a futuro para tratar enfermedades genéticas, hasta ahora sin tratamiento.
  • Que a raíz de todo esto resulta interesante acercar información a la población general sobre las enfermedades hereditarias de retina, considerando que el diagnostico oportuno y hoy en día específico, se vuelve de vital importancia.

 

Entrevista a la Dra María Angélica Mondino sobre la terapia génica en oftalmología para Telediario del Sabado en Canal 9.

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