La evidencia científica nos dice que el estrabismo no tratado en niños reduce la visión binocular y afecta la interacción social, comprometiendo su calidad de vida. El estrabismo debe ser tratado siempre.

¿Qué es?

La visión humana es binocular, y a lo largo del desarrollo de las especies los ojos se fueron frontalizando en la cabeza, o aproximando, a diferencia por ejemplo de los peces. El sistema nervioso perfeccionó la binocularidad, cualidad sensorial que le permite ver la vida en tres dimensiones. El ser humano es la especie más diestra del planeta, con un sentido de la vista altamente desarrollado, y la binocularidad es una de sus particularidades más complejas, ubicándose en la cúspide del desarrollo visual.

Tipos de estrabismo

Imaginemos entonces que cada ojo es una pequeña cámara que ve el mismo objeto desde un ángulo ligeramente diferente. El cerebro, a través de complejas redes neuronales, es el encargado de recibir estas imágenes y procesarlas de tal manera que se fusionan como una única imagen tridimensional. Por esto mismo, nuestros ojos guardan entre si un vínculo sensorial y motor muy arraigado. Deben moverse juntos y paralelos en cada dirección, con la misma intensidad y en el mismo sentido, todo el tiempo, para enfocar lo mismo. Digamos que son un matrimonio que se lleva muy bien y colabora.

Cuando pierden ese paralelismo, aparece el ESTRABISMO. Podríamos decir que la relación fracasa, y el problema, muchas veces no está en un ojo, o en el otro, sino en el vínculo. El origen del problema tiene que ver con anomalías neuromusculares de distinta índole que afectan la mirada conjugada. Entonces los ojos se desviarán hacia afuera (exotropia) o hacia adentro (endotropia). También existen los estrabismos verticales, y torsionales.

¿A qué se debe?

El estrabismo tiene una prevalencia de entre el 0,8 % al 6,8 % según la población en estudio, y puede aparecer a temprana edad, primeros meses o años de la vida, como un defecto durante la etapa de desarrollo de la visión binocular. Puede ser primario, es decir genético y/o congénito (nacido con). Algunos factores de riesgo a considerar son la prematurez, bajo peso al nacer, anomalías genéticas, neurológicas, y antecedentes familiares de estrabismo.

También puede secundario a otras enfermedades, exclusivas del ojo, o del sistema nervioso central. Por otro lado, también puede aparecer más tarde en la vida, en la adultez, en estos casos generalmente secundario a enfermedades generales.

Cuando aparece temprano en la vida, el cerebro infantil, plástico, es capaz de conseguir mecanismos “de defensa” para evitar la visión doble, como por ejemplo la supresión de un ojo. La supresión de un ojo genera disminución de la visión, y esta pérdida visual, más estrabismo. Si no se trata temprano, este matrimonio de ojos terminará en “divorcio” sensorial definitivo, y muchas veces uno de los dos ojos quedará con la visión disminuida de manera permanente.

En cambio, cuando el estrabismo aparece en adultos, y es secundario a otras enfermedades, (neurológicas, traumáticas, inmunológicas, inflamatorias) la visión doble siempre está presente y es un síntoma que afecta mucho la calidad de vida del paciente.

Síntomas

Muchas veces el estrabismo es bien evidente a simple vista, para los padres, pediatras, maestros y familiares. Pero otras veces es de bajo ángulo (apenas visible), o es intermitente (solo a veces), y pasa desapercibido incluso para el pediatra. Los niños son los más vulnerables, y no siempre manifiestan a sus padres que tienen una dificultad visual, no cuando son muy pequeños. Por eso son tan importantes los controles visuales a cargo del oftalmólogo especialista, y desde el nacimiento. Debemos también controlarlos al año de vida, a los 3 años y a los 6 años. Desviar los ojos no es normal luego de los 6 meses de edad.

En algunos pacientes, una inclinación anómala de la cabeza, o el guiño continuado de un ojo puede ser una señal de alarma.

En el caso de los adultos, el síntoma llamativo será la visión doble, excepto que padezcan un estrabismo de comienzo en la infancia que no fue tratado oportunamente.

¿Cómo diagnosticarlo?

Si los padres sospechan que su hijo tiene estrabismo deben acudir al consultorio del oftalmopedíatra. Con un simple examen de consultorio el especialista podrá confirmarlo o descartarlo. Este examen incluye algunos test que pueden hacerse a cualquier edad, y son simples e inofensivos. El examen siempre debe incluir un fondo de ojos con dilatación. En algunas oportunidades el medico podrá solicitar también estudios neurológicos si lo considera necesario. Puede resultar de utilidad que los padres aporten fotos o videos donde se evidencia la enfermedad, que en muchas oportunidades es intermitente (ante el cansancio, la fiebre, etc.).

Cuándo y cómo tratarlo…

Desviar los ojos luego de los 6 meses de edad no es algo normal, y debe ser tratado cuanto antes. Mientras más temprano se instale el tratamiento más exitoso será, más simple, y mayores las posibilidades de adquirir un desarrollo sensorial normal. El tratamiento dependerá del tipo de estrabismo, y de su causal, como así también de la patología asociada.
Puede basarse en el empleo de lentes convencionales, bifocales, lentes prismáticos, o ejercicios ortópticos. También el tratamiento puede requerir cirugía, que podrá indicarse antes o después, según el caso. En ocasiones se emplean agentes como la toxina botulínica. Muchas veces se indica oclusión con parches que tiene el objeto de mejorar la visión y evitar los mecanismos de supresión, aunque no siempre es necesaria.

El estrabismo debe medirse y monitorearse para evaluar su evolución, y eventualmente puede requerir un cambio en la estrategia de tratamiento, según el caso.

Si el paciente que sufre estrabismo no ha tenido un tratamiento temprano en su vida, también puede tratarse en su adultez, tras años de evolución de la enfermedad. Solamente se deberá considerar que existen anomalías sensoriales ya establecidas, y a veces musculares, que añadirán más complejidad a la situación. Pero no está desahuciado, aun así, puede tratarse.

El estrabismo es una enfermedad que afecta la calidad de vida de las personas, tiene implicancias visuales, emocionales, y esto tiene fundamento científico. Tratarlo en tiempo y forma es una indicación universal bien establecida, una elección y un derecho de nuestros pacientes. Siempre consulte ante la inquietud.

Escrito por la Dra. Mondino María Angélica. Departamento de Oftalmología Infantil y Estrabismo. Instituto Santa Lucía Paraná.

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