Gozar de un buen estado de salud es sinónimo de ausencia de enfermedades, no solo ausencia de coronavirus. Y si bien no podemos subestimar el impacto que la aparición del virus tuvo en nuestras vidas, tampoco debemos dejar que el COVID-19 tome el control y la atención absoluta de la situación.

Existen en el mundo millones de personas con enfermedades crónicas como la hipertensión arterial (HTA) o diabetes (DBT), solo por nombrar algunas de las más conocidas. Dichas personas tienen igual o incluso mayor necesidad de cuidarse del coronavirus como así también de su patología de base. Y las razones de esto son básicamente dos, por un lado el buen control de la HTA o la DBT mejora el metabolismo y el sistema cardiovascular y en definitiva el sistema inmune, y en segundo lugar son éstas personas con patologías crónicas las más susceptibles al coronavirus.

A nivel oftalmológico existen muchas patologías crónicas como glaucoma, retinopatía diabética, maculopatías, cataratas, enfermedades autoinmunes, tumores oculares, etc, que deben ser tratadas y controladas periódicamente. Sumamos a esto al control de los niños quienes se encuentran en una posición vulnerable y en pleno desarrollo de sus capacidades visuales. Entonces, así como con la HTA o la DBT, no podemos darnos el lujo de descuidar patologías oftalmológicas crónicas por habernos dedicado pura y exclusivamente al coronavirus.

A esto debemos sumarle que la detección precoz de cualquier enfermedad modifica significativamente su pronóstico, lo que significa que mientras más temprano detectamos y tratamos una patología, mejor será el resultado. Con esto quiero resaltar la importancia de la consulta médica (oftalmológica en este caso, pero que aplica a todas las áreas de la medicina) incluso en tiempos de pandemia por coronavirus.

Estamos ante una situación nunca antes vivida, enfrentando un virus que todavía no conocemos y debemos tomar las precauciones necesarias, tanto las impuestas por las autoridades como así también las precauciones personales de higiene y distanciamiento social. Más allá de esto, debemos ser conscientes que nuestra salud depende también del correcto control de aquellas enfermedades que la medicina conoce desde hace cientos de años y que no por eso dejan de ser importantes.

Podemos seguir asistiendo a consultas médicas para control de nuestras enfermedades oftalmológicas. Como pacientes debemos tomar las precauciones del caso, así como también todas las instituciones y los médicos aplican estrictos protocolos para la atención segura en sus establecimientos y desde Instituto Santa Lucía Paraná así lo hacemos.

Para aquellas personas que tengan síntomas respiratorios, contacto estrecho con pacientes enfermos por COVID-19 o que se encuentren en el grupo de riesgo y no quieren exponerse al riesgo de una consulta médica presencial, disponemos también la opción de contar con atención médica a distancia a través de la Telemedicina. Desde ésta se puede realizar un chequeo general, se tiene acceso a la historia clínica del paciente y se puede prescribir algún tipo de medicación o corrección óptica, y en el caso que la situación lo amerite se cita al paciente al consultorio con todos los recaudos necesarios.

No quitemos importancia a la pandemia. Pero tampoco descuidemos los demás aspectos de nuestra salud debido al coronavirus. Seamos conscientes que una cosa no excluye a la otra. Seamos conscientes de las precauciones que debemos tomar y cumplamos con nuestras obligaciones. Gozar de un buen estado de salud general bio-psico-social nos va a permitir afrontar de forma más efectiva la pandemia.

Escrito por el Dr. Alejandro Allocco. Instituto Santa Lucía Paraná.

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