Sabemos que los anteojos pueden mejorar la visión de las personas, pero ¿también pueden mejorar el aprendizaje?. Parece que sí, según un nuevo estudio de más de 2,000 estudiantes de escuelas primarias y secundarias en las escuelas de la ciudad de Baltimore.

En este estudio, los niños que recibieron exámenes oftalmológicos y gafas gratuitos como parte de un programa de la visión en la escuela, obtuvieron calificaciones más altas en las pruebas de lectura después de un año. Los estudiantes de primaria también mejoraron sus calificaciones en matemáticas. Las gafas correctivas ofrecieron el mayor beneficio a los niños que más lo necesitaban, incluyendo los estudiantes de educación especial y los alumnos de muy bajo rendimiento académico.

Anteojos y rendimiento escolar

Los investigadores encontraron que aproximadamente una cuarta parte de los estudiantes inscritos en el estudio tenían problemas de visión. Pero muchos de estos estudiantes no eran conscientes de su mala visión, o carecían de los medios para recibir tratamiento.

Los estudiantes que no superaron el examen, recibieron exámenes oculares gratuitos, y gafas, si las necesitaban. Los investigadores comprobaron su desempeño en pruebas estandarizadas de lectura y matemáticas, un año y dos años después.

¿Las gafas mejoran las calificaciones?

Los estudiantes que recibieron gafas mejoraron sus calificaciones en las pruebas de lectura un año después.

Los estudiantes de la escuela primaria, en particular, mejoraron en las pruebas de matemáticas. Las niñas, los estudiantes de educación especial y los niños de los grupos de menor rendimiento, lograron los mayores avances, en general.

Se plantea entonces que monitorear la visión de un niño a lo largo del tiempo y reemplazar las gafas según sea necesario, puede marcar una gran diferencia para seguir sobresaliendo en la escuela.

¿Por qué los niños necesitan un examen de la visión?

La visión saludable permite a los niños enfocarse claramente en objetos a todas las distancias. También les ayuda a seguir un objetivo en movimiento y ver cosas en 3D.

El error de refracción — dificultad para concentrarse en un objeto — puede evitar que los ojos de un niño se desarrollen y causar serios problemas en la escuela, y más adelante en la vida. Los errores de refracción más comunes son la miopía, la hipermetropía y el astigmatismo.

Estos problemas de visión son comunes entre los niños. Más del 25% de los niños utilizan gafas o lentes de contacto, y este número va en aumento. La corrección del error de refracción ayuda a los estudiantes a prestar más atención en el aula y a participar más en lo que está sucediendo. Es esencial para el desarrollo de un niño y probablemente para su bienestar general.

Escrito por el Dr. Alejandro Allocco. Instituto Santa Lucía Paraná.

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